Cuatro de los cinco cenotes más conocidos de Tulum están sobre la misma carretera —la que va a Cobá— y se llegan en carrito de golf desde el pueblo. El quinto, Dos Ojos, está al norte por la carretera federal, así que ése pide coche. Saber cuál es cuál te ahorra el único disgusto posible: salir a un sitio al que tu vehículo no puede ir.
La regla que ordena todo
Los cenotes de la carretera a Cobá están dentro del radio en el que se mueve un carrito: pavimento, poca distancia y sin tocar la federal. Los que están sobre la federal 307, no: el carrito no circula por ahí. Antes de salir, revisa además la zona que nombra tu contrato, que es la que manda.

1 · Cenote Calavera
El más cercano al pueblo, a un par de kilómetros por la carretera a Cobá. Es un pozo con tres aberturas —de ahí el nombre— y se entra por una escalera o de un salto. Pequeño, con carácter y sin infraestructura de parque temático.
Va muy bien a primera hora: se visita en menos de una hora y te deja el resto de la mañana libre.
2 · Gran Cenote
El más famoso, unos cuatro kilómetros después del pueblo por la misma carretera. Agua transparente, cavernas, tortugas y pasarelas. Es también el más concurrido, así que la hora importa más que en ningún otro: en cuanto abre está tranquilo, a media mañana está lleno.
3 · Cenote Zacil-Há
Más adelante en la carretera a Cobá, alrededor del kilómetro ocho. Abierto, con zona de descanso, y de los pocos que funcionan bien con niños: se está tan a gusto fuera del agua como dentro. Es el plan de medio día, no el de asomarse y seguir.
4 · Cenote Car Wash (Aktun Ha)
A la misma altura que Zacil-Há y al otro lado de la carretera. Abierto, con nenúfares y muy usado por buceadores, que es la señal de que el agua está clara. El nombre viene de que los taxistas lavaban ahí el coche, y se ha quedado.

5 · Dos Ojos — el que no llegas en carrito
Está bastante más al norte, subiendo por la carretera federal, y es medio día entero. Merece la pena, pero es un plan de coche o de tour contratado. No lo intentes en carrito: el trayecto es exactamente el que no se puede hacer.
Cómo organizar el viaje: los cuatro de la carretera a Cobá, en carrito y en dos mañanas distintas. Dos Ojos, el día que rentes coche o contrates excursión.
Cómo se visita un cenote sin arruinarlo
- Ve temprano. Abren pronto y la primera hora es otra experiencia: menos gente, menos calor y el agua quieta.
- Nada de bloqueador ni repelente antes de entrar. Es agua dulce de un sistema conectado a todo lo demás; casi todos exigen ducha previa por eso mismo.
- Lleva efectivo. La entrada se paga en la puerta y no en todos hay terminal.
- Toalla y calzado que se pueda mojar. Las escaleras de piedra resbalan.
- Deja el carrito a la sombra si puedes, y nunca sobre arena suelta: el rescate en la arena no lo cubre ninguna protección.
Preguntas rápidas
¿Cuántos cenotes caben en un día?
Dos, con calma. Tres es carrera, y a partir del segundo el efecto sorpresa baja.
¿Se pagan aparte?
Sí, cada uno tiene su entrada y son independientes entre sí.
¿Están señalizados desde la carretera?
Sí, con letreros a pie de carretera. Se pasan de largo con facilidad si vas rápido; en carrito, no.
Para armar el día completo
Estos cenotes encajan perfectamente con las ruinas por la mañana temprano: está montado en tres días en Tulum en carrito. Y si aún no sabes con qué te vas a mover, mira antes carrito o coche de renta o consulta la guía del destino.