Manejar un carrito de golf en Tulum es fácil —va despacio, no tiene marchas y se estaciona en cualquier hueco—, pero hay cuatro cosas que conviene tener claras antes de arrancar: dónde puedes circular, dónde no, cómo dejarlo estacionado y quién paga una multa. Spoiler de lo último: la paga quien iba manejando, siempre.
Quién puede manejarlo
Cualquier persona mayor de 18 años con licencia vigente de cualquier país, y que esté nombrada en el contrato. Eso último no es burocracia: si maneja alguien que no está en el contrato, la cobertura deja de aplicar. Si van a turnarse dos personas, el conductor adicional se contrata al reservar y se acabó el problema.
Por dónde sí y por dónde no
El carrito es para terreno plano y camino pavimentado, dentro de la zona que nombra tu contrato. Fuera de esa zona, no. Y la carretera federal 307 queda descartada: no es una restricción comercial, es que un vehículo lento no pinta nada en una carretera por la que se circula a cien.
Dentro de Tulum eso te deja prácticamente todo lo que vas a querer hacer: el pueblo, Aldea Zamá, La Veleta, la carretera de la playa entera y la carretera a Cobá donde están los cenotes cercanos.

Los topes, la arena y el sentido común
Tres avisos que ahorran disgustos:
- Los topes. Están por todas partes y algunos no están pintados. Se pasan despacio, en serio: un tope tomado rápido con cuatro personas y una hielera se nota.
- La arena blanda. Es el único terreno que de verdad puede dejarte tirado, y el rescate en la arena no lo cubre ninguna protección. Si el suelo se ve suelto, no entres.
- La lluvia. El carrito va abierto. En temporada de lluvias, una tormenta de veinte minutos te empapa el asiento entero; si aparcas fuera y ves nubes, sube las cortinas si las lleva.
Estacionarse sin llevarte una multa
La regla es la misma que para un coche: donde no esté prohibido y sin invadir. Lo que cambia es que el carrito cabe en huecos pequeños, y ahí está la tentación de dejarlo «un momento» en una entrada o sobre una banqueta.
En la zona hotelera hay tramos con estacionamiento marcado y tramos donde no se puede parar. En el pueblo, las calles están llenas y el hueco bueno suele estar una calle más allá. Vale la pena andar treinta metros.

Las multas nunca están cubiertas. Ni con la protección del 90%, ni con la del 100%, ni con Defensa a Defensa. Las paga quien iba manejando. Lo mismo con la responsabilidad legal derivada de un incidente.
De noche
Se puede circular de noche y las zonas turísticas están concurridas hasta tarde. Tres condiciones: por las vías principales, con las luces encendidas y sin salir a la carretera federal. Las calles de arena de los barrios residenciales tienen poca luz, así que si vuelves tarde a La Veleta, ve despacio.
La batería, que es tu gasolina
Sale cargada al 100% y la cargas tú durante la renta, enchufándola a una toma normal donde te alojas. No hay que hacer nada especial: se conecta por la noche y por la mañana está lista. Lo único que no conviene es dejarla al mínimo «para mañana»: la batería no se recupera sola.
Si algo pasa
Si tienes un accidente, deja el carrito donde está y llama. No lo muevas y no arregles nada por tu cuenta con nadie. Si contrataste Defensa a Defensa, además de la cobertura tienes grúa, rescate y cambio de unidad para que el viaje continúe; con las otras dos, la cobertura protege el vehículo pero no te saca del camino. Está explicado en las preguntas frecuentes y en cómo funciona la renta.
Preguntas rápidas
¿Necesito licencia mexicana?
No. Vale una licencia vigente de cualquier país, y no hace falta permiso internacional.
¿Puede manejarlo mi pareja sin más?
Sólo si está registrada como conductor adicional en el contrato.
¿Qué pasa si pierdo la llave?
No lo cubre ninguna protección y la copia se cobra aparte. Avisa en cuanto lo notes.
¿Puedo llegar a los cenotes?
A los de la carretera a Cobá, sí. A los que están sobre la federal, no. Lo desglosamos en los cenotes a los que llegas en carrito.
Para el primer día
Dedica los primeros diez minutos a familiarizarte en una calle tranquila antes de meterte en la avenida. Después es tan sencillo como parece. Si todavía no lo tienes reservado, mira las fechas.